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jueves, 24 de mayo de 2012

En defensa de la Fisioterapia en Geriatria.

En defensa de Fisioterapia en Geriatría.

En mi inicio profesional, como muchos Fisioterapeutas, trabajé durante muchos años en Geriatría, y como muchos otros he visto en las caras de muchos compañeros una extraña mueca al explicar a que dedicaba mi actividad profesional, sumada a comentarios del tipo: Ya encontrarás algo mejor… Pero te gusta?... o el sufrido: Bueno, trabajar en Geriatría es fácil, para empezar a rodar no está mal.

He de decir que añoro a menudo mis años trabajando en ese campo, y que fuera de el NUNCA he encontrado la gratificación personal y el crecimiento humano que me dio. Y si pudiese volver a ejercerlo lo haría mañana mismo con los ojos cerrados.
No creo que sea justo infravalorar un campo de actuación, y hablo con conocimiento, que requiera tanto conocimiento, tanto esfuerzo formativo y que tenga una consideración tan baja entre un colectivo profesional como el nuestro.

Datos en mano, a nivel de Catalunya, aproximadamente ocupa a un 25% de los profesionales de la Fisioterapia directamente, contando tan solo las Residencias, los Centros de Día y los Sociosanitarios. Si le sumamos el perfil de pacientes de primaria, los números se dispararían.

Miremos los Mástrers, Posgrados y cursos de Formación Continuada que hay en el mercado… cero patatero prácticamente!

La Fisioterapia en Geriatría no puede, ni debe ser un paso en el  camino de un Fisioterapeuta, debe ser una apuesta profesional y una elección personal. Evidentemente los sueldos en el sector son bajos, pero no es justo que un ámbito de actuación con un altísimo reconocimiento por parte de los usuarios y familiares (así o demuestran las encuestas) sea tan poco valorado por nuestra profesión.

Yo lo tengo claro, cuando pase un tiempo y mi vida y obligaciones actuales me lo permitan, volveré a ejercer lo que verdaderamente soy, un Fisioterapeuta en Geriatría, si es que encuentro alguien que me quiera contratar…. y me gustaría tener el mismo respeto y consideración por parte de mi profesión que la que tienen otros campos de actuación más “mediáticos”.


Manel Domingo.

9 comentarios:

  1. Hola Manel!

    Agradezco mucho tus palabras por la parte que me toca, pues soy fisioterapeuta de dos residencias.
    En primer lugar decir que cuando salí de la carrera lo primero que pensé es que nunca trabajaría en una Residencia, no era un campo que me resultara agradable ni motivador, sin embargo por azares de la vida acabe trabajando en una. El comienzo desolador, no sabes por donde empezar, como abordar a los pacientes, el desconocimiento es absoluto, y te reúnes con el enfermero y el médico y te sientes inútil, porque todo versa sobre patologías y tratamiento con fármacos que conoces.

    Sin embargo a mi me supuso un estímulo muy importante todo ello, comienzas a estudiar por tu cuenta, a leer farmacología, a interesarte por los cuidados de enfermería, a conseguir un conocimiento global de lo que se trata, a mejorar como profesional de la salud, un todoterreno. No creces a nivel profesional porque tanto los tratamientos como las patologías que vas a tratar no suponen ningún reto, pero derivas tu conocimiento a otras áreas que te hacen resolver muchas cuestiones relacionadas con tus pacientes, que no son necesariamente competencias de fisio, las reconoces, aprendes a derivar a estos pacientes a los compañeros y a velar no sólo por la rehabilitación de un residente sino por el bienestar completo de la persona.

    El reconocimiento por parte de los residentes es total, los que si implican claro, y el reconocimiento a nivel personal supera al de cualquier otra área, aquí no hay intereses económicos ni legales como en las clínicas, aquí o colaboran o no, pero la intención es curarse siempre.

    Los familiares incluso ingresan a sus padres, tíos, abuelos... con el único fin de recibir rehabilitación. En cuanto a la remuneración, es cierto que de inicio es un salario base estándar, aquí en CLM 1200, es lo habitual, pero si sabes como hacer tu trabajo, te conviertes en alguien indispensable, que trata bien a sus pacientes, que domina el funcionamiento y tiene conocimientos amplios de medicina, suficientes para resolver problemas puntuales, tienes oportunidad de mejorar con creces. Yo supero esa cifra de 1200 holgadamente, me ceden coche de empresa para desplazamientos y hasta tfno de empresa, un lujazo desde luego, lo malo es que la señora Cospedal y el resto de políticos, están hiriendo de muerte al sector y seguramente habrá que empezar a pensar en recortes fuertes en todos los aspectos. 1 saludo a Manel y todos sus lectores.

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  2. Muy de acuerdo.
    Durante algunos años trabajé en geriatría y ahora lo echo de menos.
    Se tiene una idea equivocada porque el fisioterapeuta que se dedica a este campo necesita conocimientos muy amplios y que abarquen diversos aspectos ya que la pluripatología y la prevención de la salud en la tercera edad no es nada fácil.
    Estos pacientes mejoran con un tratamiento adecuado, como todos los demás, aunque lleve más tiempo pero se consigue.
    ¡Y qué decir del trato humano! No es por nada pero los mayores son de nuestros mejores pacientes, muy agradecidos.
    Gracias por hacerme recordar.
    Un saludo,
    Eva Sierra

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  3. Cuanta razón en tus palabras.

    Las experiencias más divertidas en mi carrera profesional las tuve en geriatría. Todavía recuerdo aquella señora que gritaba "auxilio, auxilio, un ladrón" cada vez que entraba en su habitación. El cariño que desprenden los ancianos, las conversaciones con los que pueden, o el agradecimiento de auxiliares por facilitarles el trabajo solo por mantener la movilidad de las articulaciones de un paciente encamado y no colaborador... En fin si no fuera por la remuneración no me lo pensaba dos veces, pero uno tiene familia, hipoteca...

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  4. Hola a todos,
    Sigo trabajando en geriatria...de hecho, no podria trabajar en otra cosa.
    Creo que la base de ser fisioterapeuta es la de trabajar para el prójimo, tal y cómo lo expresa siempre mi buen amigo Rafel. És la VOCACION la que nos hace ser fisioterapeutas. Y mi vocación és la fisioterapia en geriatria.
    Quizás porque mi abuela matera, la Carmeta, vivia con nosotros y le hacia masajes con voltaren en la espalda desde que tenia 14 años, quizá por las practicas de la universidad, quizás porque fue el primer trabajo que encontré, o quizás porque me encanta.
    Y no es fácil cambiar el chip de ganra y ganar, al de mantener, conservar...en geriatria normalmente no se mejora, no se gana...pero mantener es un triunfo tan grande!! Conservar la autonomia es tan valioso...
    Estoy muy orgulloso de dedicarme a lo que me dedico...y trabajo para que algún dia se dignifique con un sueldo digno.
    Gracias Manel por la entrada...no lo hubiera dicho mejor!
    Gabriel

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  5. Hola, Manel:

    Efectivamente, tal y como dicen los compañeros, tu reflexión es acertada y expresas muy bien la situación de la Fisioterapia en Geriatría.

    Análogamente a lo que cuentas que pasa con la Fisioterapia, en Enfermería ocurre que todos los que estudian aprecian y valoran trabajar en dos campos: UVI o Urgencias (y más después de las series de la tele...) mientras que los cuidados a ancianos, como es el caso, queda como un campo mucho menos deseado, a priori.

    Pienso que ese hecho tiene que ver con el afán de relacionar la satisfacción profesional con el desarrollo de unas técnicas y un tratamiento digamos más específico y con la presión del ambiente en la recuperación rápida y eficaz, y no tanto con los aspectos de comunicación y acompañamiento que tienen que ver con la Geriatría.

    En nuestro caso la especialidad más "exigente", si me permitís el término, sería la Fisioterapia del Deporte, y no en vano los fisioterapeutas con más nombre público son los de este campo.Hay que entenderlo, pero tal vez no todos compartamos esa sensación.

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  6. Hola a todos!
    Yo también inicie mi andadura profesional en geriatria. En concreto en un sociosanitario y soy de los que volveria con los ojos cerrados.
    En los ultimos dias, gracias por ejemplo a las entradas de @javofisio en su blog (Brain on) y @biopsicosociale en edupain (las creencias de Maria) hemos comentado muchos la necesidad de ir mas alla de realizar un tratamiento tecnicamente correcto y dar al paciente y sus circunstancias la relevancia debida actuando sobre su educación sanitaria, esfera social, creencias y expectativas sobre su dolor...Todo esto es lo que hacemos en geriatria. Es un paciente especial, al que debemos personalizar los ritmos de tratamiento, adaptar los objetivos a sus circunstancias, saber esscucharlos ( a veces 5 mins de conversación son el mejor tratamiento), tratar con sus familias...es el trabajo más completo.
    Mal remunerado si, poco reconocido por muchos compañeros también, pero enormemente reconocido por quienes más importan, los pacientes.
    Si mañana tuviera la oportunidad de volver a dedicarme a tiempo completo a la geriatria no lo dudaria ni un momento!
    Saludos!

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  7. Muy bien, con el envejecimiento de la población, y teniendo en cuenta que toda buena residencia de ancianos debería tener fisioterapeutas a tiempo completo (y no tres veces a la semana un par de horas cada día).
    Aquí se planteaban hacer un master en la universidad, de fisioterapia deportiva, porque uno de fisioterapia geriátrica no tenía tirón, sin embargo seguramente habrá más trabajo. Ya hay zonas de España con más de un 50% de personas mayores de 65 años.

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  8. Trabajé durante mes y medio en una resi y aprendí muchísimo. Intenté coordinarme con todo el personal (auxiliares, TO, enfermeras, etc) y estaban bastante sorprendidas, porque, por lo general, iban todas muy a lo suyo y simplemente se daban órdenes unas a otras (sobre todo a las auxiliares) en vez de preguntar; pero esto es otro tema. Pero se notó en varios de los residentes que yo trataba.
    Ese breve tiempo me di cuenta de lo difícil que es trabajar en geriatría, al contrario de lo que te venden tanto compañeros como en la carrera. Es todo un reto tratar con personas que tienen unos conocimientos y creencias diferentes a los tuyos y si hay demencia ya ni hablamos...
    Prefiero otros ámbitos de actuación, pero si me ofrecen trabajar en geriatría es probable que dijese que sí.

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  9. Igual que muchos otros compañeros, me vi en la geriatría por circunstancias, pero no por vocación.

    Me parece que está poco o nada valorado, no sólo por la remuneración (aún sabiendo el ahorro que suponemos a la seguridad social), sino por otros profesionales sanitarios y, lo que más duele, por otros compañeros.

    Es un trabajo que exige mucho de mí, todo un reto. Me hace tener que estudiar y repasar casi a diario, ponerme al día en muchos campos, buscar alternativas de tratamiento de lo más variadas, exprime mi paciencia hasta límites desconocidos, saca lo mejor de mí (a veces también lo peor, la verdad), requiere humanidad y ser consciente de que, a veces, un abrazo es el mejor tratamiento. Hay que reir con ellos, hay que llorar con ellos y por ellos. Hay que perder a gente con la que convives más horas al día que con tu familia año tras año...

    A cambios, te da una satisfacción personal enorme, la oportunidad de hablar con auténticos sabios, te hace valorar lo que tienes, te da abuelos que se sientan en el gimnasio para que no estés sola porque hoy "estás muy blanquilla y tristona, no?"

    Me va apeteciendo un cambio, pero ser la nieta de 100 abuelos... no está nada mal.

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